La Otra Mirada
Un espacio del periodista, escritor y divulgador Juan Carlos RuizArchivos para Derechos Humanos
El navegante cántabro Vital Alsar llega a Santander. A mi padre in memoriam…

La primera vez que escuche hablar de Vital Alsar fue en 1987. Por aquel entonces, el navegante cántabro recorría medio mundo a bordo de La Marigalante, una réplica exacta de la nao Santa María que participó en el Descubrimiento de América y de la que era propietario el cartógrafo santoñés Juan de la Cosa. Conmemoraba así la gesta colombina. El 22 de noviembre de ese año recalaba en Cantabria Vital Alsar, en olor de multitudes, después de cruzar el Atlántico, con un mensaje a la Humanidad en forma de proyecto. Su expedición se denominaba “Mar, Hombre y Paz”. Aquel día supe la historia de Vital. Fue gracias a mi padre. Él había sido marino de la Naviera de Castilla en buques cargueros y petroleros, algunos de los cuales tuve el placer de visitar de pequeño. Eso ocurría cuando los destinos eran peninsulares y los barcos atracaban en Cartagena, Cádiz, Barcelona, Gijón, Aviles, Valencia…y así un puñado de ciudades costeras españolas.
Mi padre me contó que, un buen día, estando en cubierta y en alta mar, mientras charlaba con el capitán del “Solares”, a lo lejos vieron tres embarcaciones rudimentarias. La escena les hizo sentir cierto temor. Nunca habían encontrado piratas en sus rutas, pero tampoco balsas de madera en medio del océano con humanos a bordo. La situación les resultó pintoresca y surrealista. De repente, de aquellas balsas comenzaron a salir voces que gritaban: ¡Santander, Santander!. Estaba claro que sus ocupantes eran conocidos y habían identificado el nombre del barco, bautizado como Solares, denominación de una localidad cántabra, tan conocida por la marca de agua embotellada que allí tiene su sede social. De modo que a medida que aquellas balsas se acercaban al buque, mi padre, el capitán y toda la tripulación se percataron rapidamente de que se trataba de Vital Alsar. Él y sus hombres llevaban varios días sin apenas víveres. Me contaba mi padre que les invitaron a subir a bordo y agradecidos por la hospitalidad y avituallamiento, partieron de nuevo rumbo a otras aventuras. Debíó ser en las primeras semanas de 1973. Mi madre también viajaba en el barco. Y al cabo de unos meses, en diciembre, nací yo. Vital Alsar realizaba la travesía Ecuador-Australia.
De modo que aquel lluvioso día de noviembre en que Vital Alsar llegó a Santoña fue muy especial para mi padre por los recuerdos de la expedición “Las Balsas”. Con él tuve la ocasión de conocer personalmente a Vital. Ambos rememoraron el viaje. Se acordaban como si el tiempo no hubiera pasado. Y ahora, casi 36 años después, un nueva nueva empresa ocupa a Vital Alsar: el proyecto “El Niño, la Mar, la Paz”, con el que esta tarde ha llegado a Santander. No podía faltar a esa cita y ha resultado tremendamente emotiva…
A mi padre, in memoriam
Proyecto “El Niño, la Mar, la Paz…”

Súmate a la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia. Yo ya lo he hecho…
Sobran palabras para expresar la necesidad de construir un mundo en paz. Sólo tenemos que ver las portadas de los periódicos o los informativos de televisión para constatar que la violencia se ha instalado perversamente en nuestras vidas. Aún estamos a tiempo de cambiar el rumbo. Lo decía Mahatma Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. Ojalá que esta Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia nos ayude a trazar otra senda, una nueva conciencia planetaria.
Si quieres adherirte visita este site www.theworldmarch.org
Informe desde Honduras…

EFE/Roberto Escobar
La crónica de un compañero comunicador audiovisual desde Honduras. Las horas más amargas de un pueblo que exige libertad.
Tegucigalpa, 29 de junio de 2009.
La situación en Honduras es caótica, deplorable, es un movimiento militar y de un grupo de diputados empresarios que llevan sentados en el poder por mas de dos décadas. El presidente de la república Manuel Zelaya fue secuestrado en su casa y llevado a Costa Rica vía aérea, operación que fue comandada por un grupo del ejercito fuertemente armado y encapuchado. Existe una fuerte persecución a los medios de comunicación que tratan de comunicar lo que esta pasando, las cadenas internacionales fueron bloqueadas y sacadas del aire desde el domingo a las 6am. El día de ayer la emisora radial Globovisión fue tomada por el ejercito y sus empleados periodistas fueron maltratados y amenazados, uno de los directores tuvo que saltar desde el tercer nivel para salvaguardar su vida. El canal 36 esta tomado totalmente por las fuerzas armadas y permanece fuera del aire. Se desconoce el paradero de varios periodistas y se cree que algunos están secuestrados o exiliados en diferentes embajadas. En las calles de la ciudad capital de Tegucigalpa existe una calma indiferente, una negación que en realidad es miedo, pero en las cercanías de la Casa Presidencial permanecen los ciudadanos que apoyan al presidente electo Manuel Zelaya y se cree que en el transcurso de esta tarde de lunes habrá movilización de mas seguidores que hasta recientemente se han enterado de lo que está pasando y que quieren de regreso al presidente que ellos mismos eligieron.
Hemos sido testigos de la cobardía con que el Congreso y el Ejército están actuando, en las calles existen grupos armados vestidos de civiles que se dedican a intimidar a los que llevamos cámaras, el día de ayer por la tarde nos dispararon cuando hacíamos tomas, el día de hoy por la mañana un pick up lleno de policías y militares llegaron hasta un bloqueo de calles y exhibieron ante los manifestantes la forma en que maltrataban y agredían físicamente a cuatro jóvenes que llevaban arrestados, luego huyeron del lugar efectuando disparos al aire, se desconoce el paradero de estos jóvenes. Todo esto me recuerda el patético Jueves Negro en Guatemala.
Me siento indignado, inseguro, insultado, amenazado y sobre todo, con muchas ganas de contar lo que esta pasando, me parece intolerable que a estas alturas

EFE/Gustavo Amador
de mi vida nuestros pueblos sigan permitiendo que las fuerzas armadas hagan lo que quieran en un sistema democrático, como puede ser que un presidente electo democráticamente sea secuestrado y expulsado de su país por el simple hecho de querer consultar al pueblo, como puede ser que un mandatario sea condenado y humillado por querer cambiar el transcurso de una democracia amenazada por su propia constitución la cuál no ha tenido cambios desde 1957.
Hoy en la mañana fue patético registrar en video el exterior del Canal 36 cerrado y bloqueado por escuadrones, fue patético registrar al dueño de una estación de radio negociando con un político para lo deje estar al aire con condiciones que violan el derecho universal de la libre expresión, observar las cámaras de seguridad de Globovisión destrozadas y arrancadas, observar las puertas rotas y con la marca impregnada de la bota militar, esa bota que ha pisoteado, asesinado, humillado, maltratado, traicionado, callado a nuestros países centroamericanos, no, no puede ser, soy guatemalteco, pero me considero un ser humano del mundo, un hombre libre y viajero, un ser humano tolerante y abierto a discutir diferentes ideologías, creo en los pueblos no manipulados, creo en los mandatarios electos democráticamente y por sobre todo, creo en la libertad de expresión y la unificación de los países centroamericanos.
Los nuevos mandatarios usan del discurso de “no al comunismo” “no a Venezuela y Cuba” y ellos mismos son los que tienen bloqueado al pueblo, a los medios de comunicación, no tenemos ni siquiera internet, a penas sirven los servicios básicos para revisar correos, esto si que es peor que Cuba, ya que estamos en un sistema democrático y nadie puede quitar al presidente que el pueblo eligió.
En este momento el ejercito a procedido a desmovilizar violentamente la manifestación pacífica que se llevaba a cabo frente a la casa presidencial.
Bueno amigos, esperen imágenes de la realidad que vive este bello país, poblado por gente pacifista, inteligente, trabajadora, Centroamérica república libre y soberana.
Carlos del Valle
Realizador Audiovisual/Filmmaker






