La Otra Mirada

Un espacio del periodista, escritor y divulgador Juan Carlos Ruiz

Archivos para Rincones con encanto

Por la Ruta del Cares…

La ruta más visitada de Picos de Europa

La ruta más visitada de Picos de Europa

Una nueva aventura para recomendar. La senda que recorre la garganta del Río Cares es la ruta de senderismo más espectacular y conocida del Principado de Asturias. Sin duda, la más recorrida de los Picos de Europa y, según sostienen numerosas estadísticas, se trata también de la ruta de montaña más transitada de España. Alicientes no le faltan para ser potente imán de los amantes de la naturaleza de todo el mundo; equipara su espectacularidad y belleza a la facilidad de su recorrido y en los últimos tiempos se han contabilizado más de 200.000 senderistas por año.

Iniciando el trayecto en Poncebos

Iniciando el trayecto en Poncebos

Por otra parte, sin unos mínimos datos históricos se hace difícil de comprender cómo es posible que un camino de tantos kilómetros atraviese la montaña de una forma tan atrevida, y nos preguntamos quién acometió este proyecto y para qué. Aunque la primera travesía del Cares la realizasen montañeros meritorios como los ingleses Abel Chapman y Walter J. Buck, junto con el Marqués de Villaviciosa, Pedro Pidal (primero también en subir a la cima del Naranjo de Bulnes), la popularización de la ruta no llegaría hasta bien entrado este siglo y después de determinadas obras que habilitaron la senda para el tránsito de cualquier persona.

Un espectaculo de la naturaleza

Un espectáculo de la naturaleza

La ruta más antigua tenía un trazado sensiblemente diferente al actual. En un principio fue de uso exclusivamente pastoril y sólo después de 1916 cambiaron las cosas. Este fue al año en el se comenzó a delimitar un sinuoso y precario sendero para que los operarios de la compañía Electra de Viesgo pudieran vigilar y mantener un canal de agua, canal que transportaba parte del caudal del Cares para su aprovechamiento hidroeléctrico en la Central de Camarmeña. La construcción de esta central eléctrica supuso el ensanche mínimo de una vereda con continuas subidas y bajadas, desde la presa de Caín hasta Camarmeña. Por aquel entonces se tardaban unas siete horas en ir de Poncebos a Caín. Posteriormente, la vía habilitada fue utilizada para llevar los productos agrícolas desde Caín a los mercados de Cabrales, y sólo en los años 40-50 se construyó la actual senda para mejorar el mantenimiento del canal. La ruta fue abierta a base de picos y dinamita y en las últimas décadas se han ido mejorando determinados tramos para garantizar un senderismo sin riesgos.

Llegando a Caín

Llegando a Caín

Con el tiempo esta ruta se fue convirtiendo en un reclamo turístico de la zona. Actualmente es uno de los puntos cardinales de los Picos de Europa para cualquier amante de la montaña. Se conoce también como la Garganta Divina, dada su espectacularidad, y ofrece a sus caminantes imágenes privilegiadas a lo largo de doce kilómetros que marcan la división entre el Macizo Occidental de los Picos, o del Cornión, y el Macizo Central o de los Urrieles. (Ver más fotos en la galería).

Más información:

http://www.desdeasturias.com/paginas/home.asp

Un paseo por el Buciero, en pleno Parque Natural de las Marismas de Santoña

Faro del Caballo desde la Bateria de San Felipe

Faro del Caballo desde la Bateria de San Felipe

Es cierto ese dicho que afirma que Laredo disfruta de unas excelentes vistas, en clara alusión a la panorámica que se contempla desde su Playa de El Puntal con la figura del Monte Buciero al fondo, abrigando cual vigía la localidad vecina de Santoña. Lejos de la sana rivalidad entre ambas villas, me reafirmo. Quizás sea mi descendencia santoñesa… Pero analizado con objetividad y si uno recorre los acantilados de ese rincón inconfundible del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, se percata de la riqueza que encierra este pequeño paraíso.

Cerca del Faro de El Pescador, frente al Cantábrico

Cerca del Faro del Pescador, frente al Cantábrico

Después de muchos años –creo que la última vez era un adolescente-, hace unos días pude recorrer el entorno del Monte Buciero (dar la vuelta al monte que decimos los oriundos), desde el Fuerte de San Martín al Faro del Caballo, pasando por el Faro del Pescador, hasta llegar a las inmediaciones de la Playa de Berria y los humedales aledaños.

Un parada en el camino, cerca de la Casa de la Leña

Un parada en el camino, cerca de la Casa de la Leña

Grata sorpresa al ver el esfuerzo realizado por conservar los senderos y rutas que surcan ese trocito de la flora mediterránea que es el Buciero (enhorabuena), y la afluencia de visitantes que en época estival se acercan a contemplar este milagro de la naturaleza, esculpido de acantilados que separan los verdes y azules en el horizonte. Recomendable para quienes busquen un rato de paz. La galería fotográfica habla por sí sola…

Playa de Berria, exuberante como siempre...

Playa de Berria, exuberante como siempre...

Más información:

http://www.turismosantona.es/