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 Según el horóscopo chino,  2008 es el año de la rata de tierra yang.  No somos seguidores de las ciencias esotéricas pero nos gustaría creer en los buenos augurios que los estudiosos de la astrología oriental predicen sobre este año: un año de gran expansión, en el que las personas tendrán no sólo iniciativa, sino también capacidad para llevar a la práctica prósperas ideas.

Estamos a principios de año, y toca hacer balance sobre lo acontecido en los doce meses anteriores. En lo que a medio ambiente se refiere, 2007 fue en Tarragona “el año del tiburón”, y no precisamente por el horóscopo chino, sino porque la noticia del año en este ámbito fue la desafortunada suerte de un tiburón enfermo que rondó durante unos días la playa del Miracle, convirtiéndose en protagonista de informativos y portadas de prensa. No queremos incidir más en lo ridículo de la noticia, de sobras conocida, sino recordar otros tantos acontecimientos, que pasaron más desapercibidos pero que sin duda, han tenido mayores consecuencias en nuestro entorno.

En este particular balance de 2007, como no podía ser de otra forma, hay noticias buenas y noticias malas. Resaltamos iniciativas positivas, como el reciente compromiso de las fuerzas políticas catalanas, adoptado hace un par de semanas en el Parlament de Catalunya, para la instalación de más medidores de radiación de las antenas telefónicas en Tarragona, así como la promesa de una revisión de la normativa actual. Queda mucho camino por delante, pero este gesto político supone un gran avance.

Otra noticia positiva fue la retirada ‘in extremis’, por parte del Departament de Medi Ambient, de la normativa que permitía la “caça de barraca” en determinadas ubicaciones de Catalunya. Finalmente, el Govern rectificó y, aunque con ello no se ha evitado la masacre de miles de aves por la falta de vigilancia sobre el cumplimiento de la ley, al menos se ha evitado su práctica bajo el amparo legal de la administración.

Seguimos avanzando en conciencia social respecto al cambio climático. 2007 ha supuesto un punto de inflexión en la mentalidad de todos hacia este problema de alcance mundial.  Cabe resaltar dos hitos, el primero de ellos de orden científico: el Panel Intergubernamental de Cambio Climático presentó su 4º informe con el mensaje concluyente de que el cambio climático es inequívoco y producido por el hombre; y otro de naturaleza política: en la COP de Bali, EEUU acepta que es necesario reducir emisiones, aunque en dicha conferencia no se fijara una cuota de reducción a partir de 2012, después del Protocolo de Kyoto. Es cierto que los ciudadanos están tomando conciencia sobre el tema, pero no pueden hacer la guerra por su cuenta, si los gobiernos no aplican medidas concretas, a partir de ya mismo, tal vez lleguemos demasiado tarde. Otro aspecto positivo del año ha sido el claro avance del Pla Nacional d’Associacionisme i Voluntariat impulsado por el Govern de Catalunya y que finalmente verá la luz el próximo mes de febrero. Este plan, en el que Mediterrània ha participado activamente con más de treinta propuestas y como representante de las organizaciones medioambientales de Catalunya, es un soplo de aire fresco en una sociedad cada vez más alienada, desvinculada de los movimientos sociales y las reivindicaciones, donde brilla el individualismo y el ánimo de lucro. Desgraciadamente, este año se han vuelto a repetir agresiones graves a nuestro  entorno. Sucesivos accidentes han provocado vertidos contaminantes significativos al mar.

Otro caso llamativo fue el de la fuga de ácido nítrico protagonizada por una empresa química de Tarragona. Casi nadie se inmutó. La sociedad ha normalizado la agresión continua al medio ambiente en pro del bienestar económico.  Sólo exigimos mayor responsabilidad a aquellos que tienen en sus manos la salud de todos. Y  a propósito de esa enajenación mental colectiva que afecta a nuestro primer mundo, globalizado y consumista, nos olvidamos de que más de tres cuartos de la población mundial esté privada de casi todo lo indispensable para subsistir.

En marzo de 2007, un grupo de artistas, periodistas, escritores, filósofos…. en definitiva, de personas comprometidas, se reunía en la ciudad de Granada (Nicaragua) para llamar la atención sobre la destrucción que afecta a nuestro planeta y a sus pueblos. De este primer Encuentro de Escritores por la Tierra surgió la Red de Escritores por la Tierra, cuyos objetivos son tan ambiciosos que serán calificados por muchos de idealistas, poco realistas o imposibles.  En 2008, la Red sigue adelante, sumando apoyos y caminando hacia el futuro con nuevas presentaciones en sociedad y nuevos retos, como las jornadas de trabajo que se celebrarán el próximo mes de marzo en El Salvador.

Este balance de 2007 termina con un deseo para el año recién estrenado, que la sociedad sea un poco más consciente de lo que nos rodea y se implique en lograr un mundo más justo, más ecológico y solidario. 

El equipo de Mediterrània-CIE  

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