Ya lo decía el poeta: al corazón del amigo, ¡abre la muralla! Y parafraseando sus versos, aquí deberíamos añadir…a los despropósitos de un pequeño fascista, ¡cierra la muralla! Pero, afortunadamente, no tendremos que descarnarnos las manos construyendo murallas, porque el cerco se reduce un poco más para Ortega, cada día que pasa. Cae por su propio peso…¡Alabado sea Dios, el Dios del Sandinismo Verdadero! Ese Dios que no le pertenece a aquel que se ceba con débil.

 

Las cuentas de mi rosario se van agotando, oración por oración por el Padre Cardenal, de la misma forma que el ocaso apaga la furia del imperio, espetada por ese monstruo bicéfalo llamado “Murteguismo”, como diría mi admirada Gioconda Belli.

 

El último episodio del culebrón protagonizado por Ortega y su partenaire, la todopoderosa Rosario Murillo, tiene título propio: “Dos piojos resucitados en apuros”. Sí, en mi país llamamos piojos resucitados a aquellos que habiéndose codeado con el pueblo llano, con la clase más humilde de la sociedad, un buen día se sumaron a los privilegios del poder para llenar sus bolsillos. Son los pijos falsos en España. Los que no tenían donde caerse muertos y tomaron la poltrona para enriquecerse a costa del pueblo soberano. ¿Y por qué…en apuros? Porque hace tiempo Daniel Ortega y Rosario Murillo fueron desenmascarados por la valiente sociedad nicaragüense. Sólo queda dar el gran paso o la gran patada en el culo o el pisotón al los dos piojos resucitados, con cuidado de no mancharse, claro. Pero de eso se encargaran las urnas y el electorado.

 

En cualquier caso, sirva la metáfora para explicar que sólo un támden de este pelo podía caer en el craso error de atacar a quien un día se erigió en el gran referente cultural del Sandinismo Puro, fuera y dentro de Nicaragua: Ernesto Cardenal. ¿Qué ha hecho ahora el poeta? ¿decir la verdad? ¿esa es la razón para una condena política, injusta y pendenciara?

 

Hace tiempo que la ética y la moral se esfumaron de la alcoba presidencial. ¡Qué lástima! Todos sabíamos que tarde o temprano ocurriría lo que ahora vemos estupefactos, porque todo ladrón cree que el resto es de su condición. El que no la hace,  no la teme. Pero tantos años yendo el cántaro a la fuente, al final se rompe. Y eso pasa con el aparato de poder de Ortega, que se fractura a marchas forzadas. No sólo los críticos al gobierno lo dicen, sino que empieza a haber voces que desde la sombra, cercanas a la pareja infeliz, empiezan a condenar sus acciones. Y ese es el claro síntoma de que Nicaragua necesita un cambio político inminente, aires renovados para ventilar las vidas de los nicaragüenses atufados por el pestilente olor de la bestia Murtegista. 

 

Nadie, ni aquí ni allá, comprende cómo semejante proceso contra Ernesto Cardenal puede estar teledirigido por quienes se dicen progresistas, por quienes se supone que arriesgaron sus vidas, desde la izquierda más luchadora,  en tiempos de la Revolución Sandinista.  Resulta contradictorio. Y al final, los beneficiados serán los mismos de siempre, pero no Ortega ni Murillo, sino aquellos que aprovechan la flaqueza y la crispación para buscar su silla.

 

¿Está Daniel Ortega dispuesto a esto? ¿quiere usted una Nicaragua tomada por la derecha reaccionaria? Pues siga atacando al Padre Cardenal… Podemos alargar la campaña de apoyo al poeta cuanto usted desee, pero tenga la seguridad que, en muy poco tiempo, sus despropósitos verán llegar la factura del pueblo inteligente.

 

Que usted, Daniel Ortega, no se pronuncié a favor de Ernesto Cardenal y frene la persecución emprendida dice mucho de su bajeza humana. Sea valiente y ponga fin a este desencuentro. ¿Qué respeto tiene usted a sus mayores? ¿atacar a un anciano de 83 años es profesar amor? Yo lo llamo cobardía. ¿Esos son los valores  evangélicos que usted aprendió? ¿eso es lo que le enseñó el espíritu de Solentiname? Hágaselo mirar…porque algo no funciona, señor Ortega. Por encima de todo somos personas, no perros rabiosos…

 

Señor, hágase tu voluntad y líbranos de aquel que mal predica con el ejemplo…

 

¡Viva Nicaragua LIBRE!

 

Amén.

 

Juan Carlos Ruiz

Periodista y escritor.

Co-fundador y miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra

www.juancarlosruiz.net

https://juancarlosruizblog.wordpress.com

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