Equipo organizador del IV Encuentro de Escritores por la Tierra

MANIFIESTO DE CÁCERES. Domingo 26 de septiembre del 2010.

Nosotros, Escritores por la Tierra, mujeres y hombres reunidos en el lV Encuentro celebrado en la Ciudad Patrimonio de la Humanidad de Cáceres del 23 al 26 de septiembre del año 2010, nos pronunciamos por la defensa radical hacia el  derecho a la palabra y  la justicia por la Madre Tierra. Valoramos la temática sobre el compromiso y la ética en la sociedad de la información y  hemos adoptado el siguiente manifiesto:

Ratificamos que la base esencial de la sociedad de la información y el conocimiento está cimentada en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en tanto que toda persona tiene derecho a la libertad de expresión y de opinión, lo cual  incluye  investigar, recibir información y opiniones y difundirlas sin  ser molestado o perseguido por ello.

Destacamos el mandato universal de la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el cual promueve la participación ciudadana en “la información, la comunicación y la educación  para la justicia, la libertad y la paz” y  constituye el  “deber sagrado que todas las naciones han de cumplir con un espíritu de responsabilidad y de ayuda mutua”.

Valoramos los aportes de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) convocada por las Naciones Unidas, aportes que derivaron en las declaraciones de principios y plan de acción de Ginebra (2003) y Túnez (2005), los cuales  han reconocido la importancia superlativa de la ética de la información y de la comunicación para la participación y el libre intercambio de las ideas. Valoramos, asimismo, el Consenso de Roma del Congreso Mundial sobre Comunicación para el Desarrollo (2006), que reconoce el enfoque basado en los derechos y el valor de la comunicación para el desarrollo humano.

Reconocemos la revolución digital de la tecnología de la información y la comunicación (TIC) que, viabilizada democráticamente, puede apoyar nuevas relaciones, formas de intercambio y difusión de aprendizaje innovador en todo el mundo y, cuyo acceso universal a la información y a la cultura, debe apuntalar la metas de la sustentabilidad, de la cohesión social, de la diversidad, de la cultura, entre otras, impulsadas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Advertimos sobre las diversas prácticas de utilización abusiva y discriminadora de las TIC, en especial la profunda brecha digital creciente mediante la imposición de barreras económicas y de conocimientos, que afecta en todas sus formas a las mujeres. Así mismo, el incremento de la intolerancia a la diversidad y heterogeneidad del ser humano, de las comunidades humanas y de sus expresiones socio-culturales y políticas; el exacerbamiento comunicacional premeditado de la xenofobia, el racismo, la codicia, el odio, el miedo, el machismo, la violencia en todas sus formas y la guerra, como antivalores para preservar el statu-quo.

Denunciamos el fomento de diversos mecanismos de persecución y “criminalización” de la comunicación comprometida y el periodismo social, ambiental e investigativo, que vulneran derechos humanos básicos, en especial, el derecho de participación social y libertad de expresión, reconocido en diversos convenios internacionales. Así mismo,  la sistemática manipulación y “contaminación” de la información y de la palabra, carente de ética, verdad y responsabilidad social.

Reiteramos y reclamamos la creación de un Tribunal internacional de justicia ambiental, que pueda sancionar de forma vinculante a los depredadores públicos y privados de la vida del planeta Tierra y hacemos un llamado para que la XVI Cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP-16) en Cancún, México, noviembre 2010, alcance un urgente acuerdo mundial y la creación de una instancia internacional que conduzca a la armonía entre la Madre Tierra y la Humanidad, en sintonía con las conclusiones de la I Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático de Cochabamba, Bolivia, de abril 2010.

Exigimos la conformación de una autoridad internacional reguladora independiente y vinculante que proteja los derechos fundamentales y la libre expresión de las ideas por medio de las TICs; que incluya la protección de los datos personales y el fomento de la inversión pública relacionada. Celebramos la creación del Observatorio Internacional de Medios de Comunicación (Media Watch Global), como “quinto poder” contrapeso a los diversos mecanismos de hegemonía cultural de las megaempresas mediáticas, propuesto por el Foro Social Mundial de Porto Alegre del año 2002.

Propugnamos   la integración digital de las TIC, el impulso al aprendizaje y el gobierno electrónico, el Web 2.0 y otras tecnologías, dentro de un marco ético, democrático y de inclusión e igualdad social, a fin de apuntalar la generación de conocimiento, la transparencia y el acceso público a la información que ayuden a revertir la actual crisis que enfrentamos como humanidad.

Apoyamos los esfuerzos de cooperación solidaria Norte-Sur para la reafirmación de la independencia, el pluralismo, la diversidad de medios de comunicación alternativos y la libertad de información no tutelada y el imperio público de los bienes y servicios de la comunicación.

Por lo tanto proponemos y nos comprometemos a:

•    Comunicar para transformar la sociedad desde una perspectiva ética y de valores que armonicen al ser humano con la naturaleza, que respete y valore la vida, la tierra, para pasar de una comunicación manipulada a favor de grupos económicos y políticos de intereses propios;  a una comunicación  que conduzca hacia una “nueva ética” en construcción social y a favor de los pueblos.   Que enfrente el mito tecnológico; que promueva y potencie diversos medios de comunicación alternativos y a los movimientos y colectivos sociales que los sustentan. Así mismo, que reivindique la cultura local de la gente y los pueblos, reconociendo a la cultura y la educación como sustento de la comunicación y como medios para la toma de conciencia, el diálogo y el cambio social.

•    Canalizar el poder de las nuevas tecnologías para transitar de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento; mediante el uso ético y racional de las TIC y potenciando su accesibilidad, la alfabetización digital y el software libre.  De igual manera, valoramos a internet y sus redes sociales como espacios para la democratización de la información, la participación ciudadana y el intercambio de contenidos en aras de una inteligencia colectiva.

•    Orientar el potencial de los medios y su responsabilidad y compromiso social y ambiental a favor del desarrollo de las personas, las comunidades y su entorno ecológico, a fin de que las personas del siglo XXI sean personas críticas de la comunicación; fomentando y promoviendo activamente en la educación, la formación de criterio propio, la independencia de criterio y una nueva escala de valores para el incremento de la igualdad y la justicia social.

•    Valorar la comunicación como elemento del desarrollo de la equidad social reconociendo el rol y aporte de la mujer a los procesos de cambio social y que la igualdad de genero constituye un elemento de la democracia y que es necesario sumar el déficit de ciudadanía que su ausencia genera. Abogamos por la inclusión de la dimensión de género entre los valores de la sociedad y que permita construir un discurso simétrico igual y no discriminatorio.

Promulgamos a viva voz nuestra Declaración de Adhesión a la Candidatura de Cáceres, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, como Capital Europea de la Cultura – 2016, en contribución al Consorcio Cáceres 2016, plataforma multi-social que impulsa con fuerza unánime, una ciudad que tiene a su favor compromiso manifiesto con la historia, la cultura y el bien común.

Reconocemos y aplaudimos la solidaria contribución de todas las personas e instituciones del Ayuntamiento de Cáceres, que han hecho realidad este encuentro de voluntades y utopías; y que además ha servido de enaltecedor tributo al poeta y dramaturgo español Miguel Hernández, maestro de pluma comprometida con la vida llana y la justicia luminosa, preso y muerto en la oscuridad fascista y resucitado en su profundo y pastoril amor a la tierra oriolana.

Por la Palabra, el Compromiso y la Tierra….

“Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor.
Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando.
Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”.
Pablo Neruda

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