Sra. Ministra,

Es posible que nunca haya vivido el trance de ver a uno de los suyos postrado en una silla de ruedas, porque de lo contrario sería usted la primera en oponerse a las medidas de recorte que su Ministerio prevé en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Estoy más que seguro. Le voy a recordar, por si lo desconoce, que se trata de un centro de referencia, desde el punto de vista científico, a escala internacional.  Vaya tomando nota.

Quienes SÍ hemos experimentado el proceso de contar- en nuestra familia o entre nuestros amigos- con un lesionado medular podemos hablar con conocimiento de causa. Desde el shock inicial que representa el hecho de la lesión, a nivel psicológico, primero para el enfermo y después para sus familiares, a los innumerables trámites burocráticos que SU Administración exige a los ciudadanos, pasando por los elevados costes de las necesidades sanitarias que el nuevo paciente requiere,  que no todas las familias pueden permitirse, y para los que las ayudas de SU Administración son irrisorias.

¿Sabe usted Sra. Ministra cuál es realmente el tangible que nos hemos encontrado los lesionados medulares y familiares a lo largo de la historia del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo? Se lo voy a decir al oído, Sra. Ministra: la HUMANIDAD y la CALIDAD TÉCNICA del personal sanitario de este centro. Sí, ustedes desconocen por completo la labor de estos profesionales. De otra forma, Sra. Ministra, no acometerían los recortes que ya han empezado a ejecutar de la forma más barriobajera. Discúlpeme, pero no se me ocurre otro término más fino para expresar la rabia que me embarga. ¿Y sabe por qué? Porque quizás del concepto FAMILIA en mi FAMILIA sepamos más que usted y los que deciden a su lado, juntos. Tanto que se les llena la boca, Sra. Ministra de lo que debe ser una cristiana FAMILIA, y ustedes son los primeros en atentar contra la unidad familiar en los momentos más críticos, cuando las circunstancias de la vida nos ponen en la tesitura de una lesión medular. Porque cerrar instalaciones de este centro es poner en peligro vidas, y eso se llama ATENTADO, Sra. Ministra.

Es triste, Sra. Ministra, que ustedes pretendan clausurar Unidades y Servicios del Hospital de Referencia en el tratamiento y cuidados del lesionado medular. Nos venden la moto de que la solución a esta crisis económica es rebajar el gasto sanitario de forma genérica y el gasto en el cuidado de los lesionados medulares de manera más concreta. Y esto es una falacia. Una falacia, Sra. Ministra, que su Presidente Rajoy y todo el Ejecutivo se han inventado. Pero mientras el cierre de Unidades en los hospitales sólo lleva a reducir los ingresos de pacientes y al despido de profesionales sanitarios, ustedes mantienen en pie organismos de los que perfectamente podríamos prescindir, sin que ello representara inconveniente alguno para el buen funcionamiento del Estado.

Sra. Ministra, le invito a que visite el Hospital Nacional de Parapléjicos, si aún no lo ha hecho, y sienta la bofetada de realidad social que allí se respira. Porque si aún no ha cursado esa visita, a lo mejor necesita ponerse roja un momento para recapacitar sobre lo que SU Ministerio pretende hacer. Y si ya lo ha hecho y se mantiene en su posición, se le debería caer la cara de vergüenza. ¿Sabe? Nunca me han gustado los ministros “de salón”. Para conocer las necesidades de los ciudadanos hay que estar con los ciudadanos. Y ustedes están muy mal acostumbrados a decidir sobre los designios de un país desde los despachos. Mal, muy mal…Sra. Ministra.

Por si se le escapa a la Sra Ministra, estas medidas de recorte sanitario violan el Art.49 de la Constitución Española. ¡Qué más da! ¿Verdad, Sra. Ministra? Total…a usted no debe afectarle. Pero le voy a recordar el enunciado de ese artículo: “Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos.” Recapacite Sra. Ministra, de nuevo van a ATENTAR contra un Derecho reflejado en la Carta Magna. Aunque empiezo a dudar si verdaderamente ustedes conocen el significado de la palabra Derecho. Pues sí, los ciudadanos tenemos Derechos.

Como no ha debido leerse correctamente la Ley General de Sanidad, le diré que en su Art. 12 consta:  “Los Poderes Públicos orientarán sus políticas de gasto sanitario en orden a corregir desigualdades sanitarias y garantizar la igualdad de acceso a los servicios sanitarios públicos en todo el territorio español, según lo dispuesto en los artículos 9.2 y 158.1 de la Constitución”.

Pero hay más Sra. Ministra. Según el Art.15.2 de la Ley General de Sanidad: “El Ministerio de Sanidad acreditará servicios de referencia, a los que podrán acceder todos los usuarios del sistema de salud una vez superadas las posibilidades de diagnostico y tratamiento de los servicios especializados de la comunidad autónoma donde residan”.  Esto último es especialmente importante, Sra. Ministra. La situación que describe el citado artículo es la que afecta a muchos lesionados medulares de este país. Si ahora sigue pensando lo mismo, Sra. Ministra, será usted responsable de poner a los pies de los caballos a todos esos pacientes que hoy tienen como centro de referencia el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo.

Siempre me enseñaron, Sra. Ministra, que para mandar hacer, hay que saber hacer. Que para gobernar la casa ajena, primero hay que saber gobernar la propia. Y tengo la sensación de que usted, ni lo uno, ni lo otro. Quisiera ser más elegante, pero el asunto que nos ocupa no es para menos.

Pensaré lo contrario, Sra. Ministra, cuando públicamente, en los medios de comunicación, usted reconsidere las medidas de recortes en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, con el fin de seguir administrando unos cuidados de excelencia en la reintegración de las personas con lesión medular o neurológica en su medio social. Y cuando se legisle en el conjunto del Estado y de las CCAA. de acuerdo con la normativa vigente expuesta, además de aquellas similares y complementarias, en relación con la Salud y la Asistencia Sanitaria, y como fin último el Derecho a la Protección de la Salud.

Ahora tiene trabajo por hacer, Sra. Ministra. Le recuerdo de nuevo, hoy son los nuestros, mañana pueden ser los suyos. Por DIGNIDAD.

Juan Carlos Ruiz. Periodista y Escritor.

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