¿Y por qué no un Mandamiento de Dios más? No limitarás mis derechos en nombre de Dios. Podría englobar a los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Ya saben que el catecismo católico, citando el Evangelio de Mateo (Mt 22;37-40) añade: “Estos Diez Mandamientos se encierran en dos; amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Quizás el cierre, puesto que lo del amor al prójimo es ficción, podría ser este: No limitarás mis derechos en nombre de Dios. Por no decir lo que pienso, cuando te muestras así a tus hermanos.

Esta reflexión tiene su origen en algo anecdótico que ocurrió hace días mientras revisaba papeles del pasado. Fue en ese momento cuando encontré un pequeño tesoro: afiches, revistas religiosas y apuntes de cuando me confirmé como católico cristiano. Y en esa carpeta había también letras de canciones de iglesia. Las típicas “Padrenuestro Gallego”, “Vienen con alegría”…ya saben a lo que me refiero.

Y entonces, me pregunté qué diablos de relación mantenemos los ciudadanos de a pie con aquellos que, siendo sus ideales católico cristianos, extremos en algunos casos, contradicen los Mandamientos de la Ley de Dios, aprovechándose de la posición de poder de los cargos que ostentan. Se es cristiano y se actúa según las enseñanzas de Jesús con la Justicia en la mano, en la humildad y la opulencia. Desde el niño de Etiopía al Rey en plena igualdad. Pero estamos ante una clase gobernante que contradice de manera flagrante aquello que sus propias convicciones le indican que no debe hacer. Cargos públicos que muestran y demuestran su veneración divina a Cristos, Santos y Vírgenes, pero que, en su día a día, falsean la vida más que Judas.

Nos limitan nuestros derechos. Menos  Educación, menos Sanidad, más IVA, más copago, más parados, y los que terminen de cobrar su prestación y no tengan empleo, quedarán al raso de la calle, a su suerte, y así el interminable número de problemas que afectan a nuestra sociedad y que nos desayunamos, comemos y cenamos cada día en los telediarios. Y a pesar de todo, violan el contenido de los diez Mandamientos de la Ley de Dios. Y aquí no pasa nada. Ese compadreo de la Iglesia Católica con el partido que gobierna es peligroso. Porque la connivencia les hace cómplices. Y la suya es una fe de pacotilla. De otro modo, su comportamiento sería ejemplar frente a las Enseñanzas de Jesús. Y no lo es.

Remito los Diez Mandamientos de la Ley de Dios, por si alguien no los recuerda y una canción para acercarnos a la adolescencia. Y a los que viven en el olímpo de los dioses, les digo “que se lo hagan mirar”, como dicen los catalanes. Porque tiene que haber un problema. Y los ciudadanos de nada tenemos culpa, salvo de trabajar y pagar impuestos.

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No pronunciarás el nombre de Dios en vano.
  3. Santificarás las fiestas.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No dirás falsos testimonios ni mentirás.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.
Autor: Juan Carlos Ruiz (Periodista y escritor). Cofundador y Miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.
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