Excmo. Sr. Ignacio Diego

Voy a tratar de explicarle lo que a buen seguro poco o nada le va a agradar, pero es preciso que conozca. El objeto de estas líneas no es otro que expresarle mi desacuerdo ante el cierre del Teatro Casino Liceo de Santoña decidido por el equipo de Gobierno del PP en nuestro pueblo con el apoyo de Falange Española y PRC. Y digo “nuestro pueblo”, porque es conocido su vínculo con Santoña, y que servidor sea hijo de esa villa.

Hace seis meses tuve la oportunidad de representar, de forma completamente altruista, en el Teatro Casino Liceo de Santoña, el monólogo dramático “El nacimiento de mi violencia” de Marco Canale. No voy a entrar en lo fácil o difícil que me lo pusieron las autoridades de nuestro pueblo para poder mostrarle a mi gente el fruto de un trabajo con el que ya, para entonces, había recorrido media España, antes de subirlo a las tablas del Teatro Casino Liceo. No me dieron ni la oportunidad de estrenarlo en Santoña, como era mi deseo. Pero sería muy largo de narrar y prefiero explicárselo, si lo tiene a bien, en persona y con un café, en una de mis visitas mensuales. Ahora voy a ceñirme a lo que nos toca…

Lo que intuí en aquel momento, en la soledad de un camerino de ese teatro, cuando los nervios están a flor de piel, cuando sabes que te enfrentas a los tuyos y no paras de sentir escalofríos, es que algo estaba pasando, y se me escapaba de las manos. Me entristeció ver un teatro que pedía a gritos ciertos arreglos de mantenimiento, especialmente en la zona trasera del escenario, donde las humedades son evidentes y donde hay problemas eléctricos incluso, como yo mismo los viví, porque tuve que maquillarme con una bombilla a duras penas.

Pero lo más sorprendente llegó en julio de este mismo año, cuando se celebraba el Festival del Folklore de los Pueblos, organizado por los Amigos de la Canción, y que presento hace años. Dos personas (un simpatizante del PP y otro del PSOE) se acercan a explicarme que los empleados del teatro temen por sus puestos de trabajo, que en abril se había ampliado, por espacio de seis meses, el contrato con la empresa gestora, pero que no existía mucha información más al respecto. Es decir, que no conocían a ciencia cierta las intenciones del Ayuntamiento, si pretendía asumir la gestión, continuar con la empresa gestora existente, hacer un mix de gestión público-privada, contratar a una nueva empresa gestora o directamente cerrar el teatro. Así, blanco sobre negro. Alertado por la situación, y como aviso a navegantes, en una de mis intervenciones mientras presentaba ese festival afirmé textualmente: “espacios como este son básicos para la Cultura de un pueblo y tienen que ser salvaguardados por encima de recortes y crisis”. Y algún responsable municipal torció el morro al escucharme, porque sabía de qué hablaba. Sintomático…

La cuestión es que he esperado todo este tiempo con la esperanza de que hubiera una solución. Y de repente, el pasado 30 de noviembre descubro que el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Santoña ha decidido cerrar el teatro hasta ver cómo lo van a gestionar, con el agravante de que los cuatro trabajadores del teatro se han visto en la calle de la noche a la mañana. En resumen, no han bastado dos años de gestión para que el Ayuntamiento trace el futuro del Teatro Casino Liceo, sino que han preferido llegar a este punto ridículo de cierre ¿provisional? ¿definitivo? Y abro interrogantes porque ni la alcaldesa Milagros Rozadilla ni otro miembro de su equipo de Gobierno se ha pronunciado a día de hoy al respecto. No sabemos qué pretenden hacer con nuestro teatro, Sr. Diego.

No quiero pensar que el cierre del Teatro Casino Liceo sea por una falta de recursos, porque le recuerdo Sr. Diego que para ejecutar obras de ornamentación en la Plaza de San Antonio, que no estaban planificadas, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Santoña sí ha encontrado partida económica. Y si la excusa es que el presupuesto de la Concejalía de Cultura está agotado, perfectamente podrían haber realizado una modificación presupuestaria y dar continuidad al teatro, mientras “estudian” una salida consensuada que no perjudique a nadie, ni al ciudadano, ni a los empleados del teatro. Pero no, han preferido cerrar. Y yo me pongo en lugar de su alcaldesa, Sr. Diego, y ante la falta de un plan de gestión y antes de echar el cierre, me dedico a picar entradas en la puerta o a barrer el teatro si es preciso, pero impido por todos los medios cerrar un lugar abierto a la libertad de expresión, a la difusión de la Cultura. Un pueblo sin Cultura es un pueblo muerto, analfabeto. Me niego a pensar que el PP quiera eso para sus ciudadanos, me niego a pensar que la alcaldesa de Santoña quiera eso para los futuros mujeres y hombres de Santoña, porque de verdad Sr. Diego, sería algo muy perverso.

¿Y sabe usted Sr. Diego lo que le fastidia a uno que le digan que su espectáculo se suspende porque el teatro está cerrado? Es que no se puede jugar con el pan de la gente Sr. Diego. Y esto no acaban de entenderlo sus compañeros del PP en el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Santoña. Pues sí, había actividades programadas. Hace unos días, viendo la página web del teatro, aparecían próximos espectáculos como los musicales “Las mil y una noches”, “Pinocho” o la obra “Ni para ti, ni para mí”, interpretada por Miriam Díaz-Aroca y Belinda Washington. Y también se ha suspendido el ciclo de cine programado por la Filmoteca de Cantabria, pues hay que recordar que el Teatro Casino Liceo de Santoña forma parte del circuito de subsedes de la Filmoteca.

Y mientras, en nuestro pueblo, Sr. Diego, tenemos un teatro histórico, por lo que nos envidian en otros lugares de Cantabria. Hace unos días actué en Castro Urdiales y tendría que ver Usted a los castreños, deseosos de tener un teatro, y son 33.000 habitantes. En Santoña, unos 12.000… En Laredo tampoco tienen un teatro municipal, ni en Santander, ni en Santa Cruz de Bezana. Deberíamos darnos con un canto en los dientes Sr. Diego. Pero no, es preferible descuidar la Cultura, como si la Cultura fuera un lujo. Y no lo es. La Cultura es una necesidad.

Por todo lo expuesto anteriormente, Sr. Diego, le pido un ejercicio de cordura, que Usted sea el intelocutor para la búsqueda de una solución urgente al problema que el Ayuntamiento de Santoña tiene en estos momentos encima de la mesa. Una solución para que el Teatro Casino Liceo vuelva a abrir sus puertas con normalidad y que sus cuatro empleados mantengan el puesto de trabajo (le recuerdo que hay 6 millones de parados en este país, Sr. Diego).

Y para despejar cualquier duda, Sr. Diego, el único interés que me mueve al escribir estas líneas es el mismo que durante muchos años me ha movido a trabajar desinteresadamente por la Cultura de mi pueblo, cuando se me ha requerido para iniciativas de diversa índole, con gobiernos de diferente ideología política. Porque lo que deseo en este momento es que mi pueblo vuelva a disfrutar de su teatro, sea un pueblo culto, con inquietudes, con futuro.

Y la próxima, le espero con un café en Santoña y le cuento algunas cosas más que seguro le van a resultar muy interesantes…

Reciba un cordial saludo. Atentamente

Juan Carlos Ruiz
Periodista, escritor y actor santoñés
Premio a los Valores Culturales del Excmo Ayuntamiento de Santoña 2009

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