Así en frío y sin anestesia. Esta mañana, sobre las 11:00 horas, caminaba hacia la Renfe y de pronto veo que, en unos jardines muy próximos, una mujer de unos cincuenta y tantos años hinca sus rodillas en el cesped llorando, y se tumba. Pienso que le han robado o que se encuentra indispuesta. Inmediatamente otra mujer se acerca a ella a preguntarle si le sucede algo, y en ese momento confluimos. Me intereso por la señora también. Descubrimos que su realidad es otra, es la de muchos españoles que ya han perdido la esperanza en el futuro. La señora estaba despidiéndose vía SMS de su gente y pretendia lanzarse a las vías del tren, a escasos 100 metros del lugar en el que nos encontrábamos. Nos entregaba su DNI para que la Policía supiera de su identidad en el momento del deceso. “No quiero vivir ya” repetía una y otra vez. Llevaba así 7 años. Separada, con hijos y en el paro. Me aparto unos metros y por señas le indico a la otra señora que voy a llamar al 112. Me dice que ok. Llamo, me devuelve la llamada la Policía Nacional y el médico del centro de salud más próximo para cotejar la situación. En menos de 10 minutos todo el dispositivo de Policía y SAMUR estaba atendiendo a María. La Policía nos dice que podemos dejar el asunto en sus manos. La otra señora y yo nos despedimos. Me alejo poco a poco y pienso que no sé de donde saco a veces la fuerza en situaciones extremas. Luego no he podido contener las lágrimas. ¿Y por qué os cuento esto? Porque esta es la realidad que el gobierno del PP oculta. Sólo conocemos el índice de suicidios que hay en este país por los desahucios televisados, pero no los derivados por otras circunstancias de la crisis. Ni siquiera salen cifras sobre cómo afectan las enfermedades mentales a los españoles en el contexto que vivimos. Al Ministerio de Sanidad y a este gobierno no les interesa. Es mejor tapar las miserias que ellos mismos han provocado. OBSCENO Y DENIGRANTE.

A ti, María. No sé nada de ti, ni quién eres, ni de dónde vienes, apenas cuatro datos de tu vida que nos contaste mientras evitábamos una locura. Espero que pronto veas la luz de la vida, sonrías y te aferres a ella.

Juan Carlos Ruiz

Anuncios