“Sahara Occidental: un desierto para el periodismo”, es el último informe de la organización “Reporteros sin Fronteras” sobre la situación en la excolonia española, donde se denuncia que el conflicto ha sido abandonado por el foco mediático. Marruecos -puesto 135 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras- maneja con mano de hierro la información dentro del territorio, castigando de forma implacable el ejercicio del periodismo local y bloqueando el acceso de los medios extranjeros.

Torturas, detenciones, malos tratos, persecuciones, acoso, hostigamientos, calumnias, difamaciones, sabotajes tecnológicos y abultadas penas de cárcel, en condiciones deplorables, constituyen el día a día de los periodistas saharauis en las zonas ocupadas por el Gobierno de Marruecos.

Campamentos de refugiados saharauis

A pesar de todo, una nueva generación de reporteros saharauis corre extraordinarios riesgos para mantener viva la llama del periodismo e impedir que el Sáhara Occidental quede en el olvido

Una de las personas que mejor conoce este contexto es Ettanji Ahmed, presidente de Equipe Media, colectivo de periodistas-activistas. Ha recibido numerosos galardones por su labor, entre ellos el prestigioso Premio Internacional Julio Anguita Parrado que concede el Sindicato de Periodistas de Andalucía.